EGUN ON

Hoy es un gran día.  Ayer Como cada día escuchando la radio de camino a casa me inundaban un montón de sensaciones. Solo recuerdo haber tenido  una sensación igual cuando desde Lausanne anunciaban que los Juegos olímpicos del 92 se harían en Barcelona. Es una sensación de hormiguitas que te suben desde los pies y se instalan en la barriga, buscando la vía de escape en forma de lagrimas. Todavía ahora me cuesta controlarme. No sé si sabré explicarme sin que nadie se ofenda porque es que el tema SE LAS TRAE.  ETA HA ANUNCIADO SU DISOLUCIÓN.

Cómo persona de a pie lo entendí al momento. NO MAS MUERTES sin sentido, no más tristezas, no mas victimas, no más políticos que se llenen la boca con el terrorismo cuando no tienen argumentos sólidos. También entendí que no hay que correr en querer arreglarlo todo en 2 dias…todo a su tiempo, sin prisas pero sin pausa.

Y  aparte de la reconstrucción política de un país,  también nos queda la reconstrucción emocional, la sentimental. Para algunos nos va a ser más fácil porque no tenemos la desgracia de haber perdido a un familiar en tan larga contienda, pero bajo mi HUMILDE opinión no encuentro digno que a una victima, familiar o amigo de alguna persona muerta por ETA le pidan que de hoy para mañana que perdonen, como ya he oido por la radio.

En esta vida hay dos clases de personas:  las que luchan para tener la razón y las que  simplemente saben que la tienen. Las primeras gastan todas sus energías en absurdas discusiones que no llegan a ningún fin, las segundas son pacientes  y esperan porque saben que al final el tiempo siempre les acaba dando LA RAZÓN.  Pues bien, ¿Haber quien es el valiente que  se atreve a pedir a una Victima del terrorismo que ahora le toca perdonar?  porque razones tienen muchas para no hacerlo.  Mi opinión  es que uno perdona  cuando le piden perdón y  no me vale la solución salomónica que se usaba en el cole…»y ahora daros la mano y os perdonais» . NO, no me vale. No estamos hablando de si hemos hecho trampas jugando a las canicas. Estamos hablando que hay un montón de presos de ETA que no hace más de dos dias todavía lanzaban consignas a favor de ETA. Estamos hablando del dolor causado. Estamos hablando de un dolor tan profundo que es muy difícil de explicar. Es un dolor que se repliega por detrás del corazón para pasar luego por entre las costillas y que se instala por años en la boca del estómago.  El  TIEMPO no cura nada, si acaso apacigua el dolor y lo hace más llevadero. Si a caso hace que por la distancia se vuelva más borroso, pero no cura, porque no se puede olvidar a la persona arrevatada por la fuerza. Tengamos paciencia porque razón tienen y mucha.

A los ahora ya Ex-ETA solo me queda decirles….¡YA ERA HORA!

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